Más de 60 familias de los pueblos Quechua y Peba-Yagua fueron beneficiadas con la formalización de sus tierras en el marco de la Agroferia Sanjuanina.

En un esfuerzo conjunto articulado para garantizar los derechos territoriales de los pueblos originarios, el Gobierno Regional de Loreto, a través de la Dirección de Desarrollo Agrario y Riego, y el Centro para el Desarrollo del Indígena Amazónico (CEDIA), han logrado la titulación e inscripción registral de tres comunidades nativas: Nuevo Uchiza, Irlanda y Limón – Río Itaya. Este hito es el resultado directo de los convenios de cooperación mutua orientados a acelerar el proceso de saneamiento físico-legal en la región.
El proceso de formalización territorial culminó con la entrega de los títulos de propiedad comunal, beneficiando de manera directa a 62 familias y un total de 255 habitantes pertenecientes a las familias lingüísticas Quechua y Peba Yagua. La ceremonia de entrega se desarrolló en el marco de la Agroferia Sanjuanina, contando con la participación de diversas autoridades regionales y nacionales, jefes comunales de las localidades beneficiadas y público en general.

Con esta acción, se asegura legalmente su territorio amazónico, con un espacio vital donde las comunidades no solo aseguran la continuidad de su cultura, sino también el manejo sostenible de sus recursos naturales y la soberanía de sus hogares. La entrega de estos documentos representa el inicio de una etapa de mayor protección para estas poblaciones vulnerables ante amenazas externas como la deforestación o la invasión de tierras.
Desde una perspectiva técnica, la regularización legal y el otorgamiento de estos títulos comunales operan como una herramienta indispensable para la gobernanza territorial y la conservación de la biodiversidad amazónica. Al contar con un territorio debidamente delimitado e inscrito en los registros públicos, las comunidades nativas adquieren el respaldo jurídico necesario para la autodefensa de sus linderos, optimizando el control y la vigilancia comunitaria frente a actividades ilícitas.

Asimismo, la formalización de la propiedad rural de las comunidades nativas de Nuevo Uchiza, Irlanda y Limón – Río Itaya, abre las puertas al desarrollo local a través de la inversión pública y privada. Con la seguridad jurídica garantizada, los comuneros se encuentran en una posición óptima para gestionar proyectos de desarrollo productivo, acceder a incentivos por conservación ambiental y articularse a cadenas de valor sostenibles, promoviendo el bienestar de las familias en armonía con los ecosistemas de Loreto.
Redacción: Estrella Paredes



